2.17.2009
8.24.2008
De la serie 'Buscando en el baúl de los recuerdos, ohh ohh': ¿Quienes son los púnicos?
-Veamos ¿Quién sabe por qué los enfrentamientos entre romanos y cartagineses han pasado a la historia con el nombre de "Guerras Púnicas"?
-Profe, profe, yo...
-A ver Miguelito, dime.
-Pues se llaman "púnicas" porque los cartagineses son "púnicos".
-¿Y qué es un "púnico", Miguelito?
-Pues... eh....esto... mmm... ¿Uno de Cartago?
-Ay-suspiró el recién licenciado-, que duro es ser profesor de educación especial.
-Profesor, los de educación especial están en la clase de enfrente, esto es 2º de ESO.
-(Eso es lo que os hace creer el estado, pequeños bastardos...) Ejem, si, disculpad mi pequeño lapsus. Pues, como iba diciendo, antes de que el oligofrénico de vuestro compañero me sacara de mis casillas... La palabra "Púnico" proviene del griego "Phoinikoi", término que utilizaban los helenos para denominar a los fenicios. Aunque algunos ineptos mentales, como los que conforman la propia RAE -qué se puede esperar de un grupo que tiene entre sus filas a un escritor cuya documentación histórica para sus novelas la realiza su hija de 14 años-, insinúan que realmente su origen es latino. Pero bueno, si tuviera en cuenta todas las estupideces de semejante calibre entonces escucharía a mi mujer.
"Phoinikoi" es el fruto de la palmera, el dátil. Los fenicios se asentaban en la zona de las actuales Israel y Palestina, muy rica en estos frutos. Así que los griegos conocían a los que allí vivían como "dátiles".
-Profe, profe, -dijo Miguelito- ¿puede ser que les llamaran "dátiles" porque los de esa zona eran "renegríos" ?
-¡Albricias, albricias! ¡Una conexión neuronal en secundaria! Es el día más increíble de mi vida, Miguelito. Estoy a punto de considerarte como un ser superior a un australopitécido. Dios mío, estoy TAN emocionado...
-Profesor, Miguelito se ha quedado dormido encima de los apuntes con los ojos abiertos y le sale sangre por la oreja.
-Marcos, deja a Miguel que descanse. Se lo tiene merecido. Continuemos. Ya sabéis que los púnicos eran los fenicios. Pero los fenicios no se llamaban a sí mismos fenicios. El espacio que habitaban se llamaba Canaan y el nombre con el que se denominaban era el de "cananeos".
-Pero profe, ¿entonces por qué los llamamos fenicios? -dijo Marcos-.
-Buena pregunta, Marcos. Te voy a poner un positivo. Pues es muy sencillo, los latinos adoptaron el término griego "Phoinikoi" y lo transformaron en "Phoenicius". Os recuerdo, pequeños bastardos, que el sonido "Ph" se pronuncia como "F" aquí. El castellano proviene del Latín ergo "foenicius" derivó en nuestro idioma como "fenicio".
-Ohhhhh -la clase soltó un murmullo de admiración-.
-¡El profe ha hecho magia! -gritó Marcos- ¡Ha convertido una palabra en otra!
-No, Marcos. No es magia, es evolución. Un término que desconocéis porque tal vez vuestros genes no hayan sufrido semejante fenómeno en generaciones. Es lo que tiene la endogamia.
-¿Y qué tienen que ver los fenicios con los púnicos, profe?
Sonó el timbre que indicaba el final de la clase.
Riiiiiiingggggg
-Ehh... ¡Buena pregunta, Marcos! Es una pena que estemos fuera del tiempo de la clase por que si no te pondría otro positivo. Me temo que tendré que explicarlo otro día.
-Profe, no he entendido casi nada pero me ha gustado mucho la clase de hoy y creo que a Miguelito también. Es una pena que ahora no pueda hablar para decírselo.
-Me alegro Marcos. Es posible que durante unas horas te duela la cabeza. No te preocupes, es normal, no estais preparados para esto.
-¿Preparados para aprender?
-No. Preparados para pensar.
Publicado por
Tostadora
en
1:20
3
comentarios
10.19.2007
4' 33' de John Cage. Por Tostadora
El pianista se acerca –obviamente- al piano. Se sienta en el taburete y coloca la partitura. Espera un segundo y abre la tapa en un movimiento suave pero rápido, pensando “ya está, ya lo he hecho”. El público, expectante, pero no impaciente.
Es una obra de John Cage. Esperamos sonidos inesperados, ¿qué si no? ¿Y qué si el pianista se toma un poco de tiempo? Es Tudor. Por supuesto que es Tudor… Se estará preparando. Mira, sigue el compás con el pie. Ohhh…
El pianista ha cerrado la tapa. Se podría interpretar como un reflejo de cobardía ante la pieza. Pero no, Tudor no tiene ningún miedo. Acto seguido vuelve a abrirla. ¿Ya ha terminado el primer movimiento? Si, parece que si. Estaba sólo compuesto por silencios. Ohhh, este Cage… ¿Qué querrá decir? Shhh… calla. Cariño, sigue sin tocar. Es silencio, ¿no lo entiendes? Silencio que Cage nos otorga para reflexionar. Este Cage… ¡Es un genio! Mira, Tudor ha vuelto a cerrar la tapa. Ahora comenzará el tercer movimiento. Ya la ha vuelto a abrir. Qué silencio. Me encanta este silencio…
A los cuatro minutos y treinta y tres segundos, Tudor termina la representación. Cierra la tapa del piano y se pone de pie. El auditorio entierra la obra con un sonoro aplauso.
Publicado por
Tostadora
en
0:29
0
comentarios
Temas David Tudor, John Cage, Música
10.12.2007
Entrevista a Javier Sampedro. Por Luzazul y Tostadora
Javier Sampedro (Madrid, 1960) es doctor en genética y biología molecular aunque, tras un master en periodismo, ocupó un puesto de periodista en "El País". Durante sus años de investigador estuvo trabajando en el Laboratorio de Biología Molecular del Medical Research Council en Cambridge. Si el nombre por sí solo ya impresiona al lector, debería hacerlo aún más el saber que en aquel laboratorio fue donde Francis Crick descubrió la doble hélice de ADN.
Científico brillante y, según el biólogo Gines Morata, quizás el único periodista que ha publicado en la revista Nature, una de las biblias de la ciencia. Durante uno o dos meses al año suele abrir un blog en la web de "El País" que va cambiando de temática. Hasta ahora los publicados han sido "El enigma", "Verdades estadísticas" y "Fórmulas que mueven el mundo".
Excelente divulgador científico, ya ha publicado dos libros: "Deconstruyendo a Darwin" y "Con qué sueñan las moscas (ciencia sin traumas en 62 píldoras)". Éste último es un recopilatorio de sus artículos publicados en "El País" en la sección "Ciencia Recreativa".
La entrevista, realizada a base de numerosos mails, una llamada de teléfono y la promesa de una mariscada para el entrevistado, versa sobre la visión de la ciencia según Sampedro, la dirección que puede tomar la divulgación científica en el futuro cercano, cómics, películas de sci-fi y jazz. Si, jazz. Porque no hay que olvidar que Sampedro es guitarrista de jazz. "Malo, pero de jazz, muchacho".
"Me atraen las entrevistas por e-mail porque te dan los tres segundos necesarios para decir lo que realmente quieres decir y de una forma más exacta. No me gusta esa línea periodística que espera pillarte en un renuncio. He respondido lo que quería y como quería", comenta al otro lado del teléfono.
Las ilustraciones que acompañan la entrevista son del propio Javier. "Te mando unos dibujos. Yo siempre he sido de lápiz y papel pero ahora me estoy atreviendo con el ordenador…" Ah, así que utilizas tableta de digitalización. "¿Tableta de quéeee?"
-Estudiaste en un colegio y en un instituto públicos de barrio. No te hacemos en un colegio de curas.
Es comprensible que hayáis fallado con sólo un 50% de opciones a vuestro favor, pero estudié en un colegio de curas. Aunque de barrio ciertamente: el barrio del Batán, no lejos de esa especie de almacén de toros de lidia que hay por allí. El director se llamaba El Padre Bernardino --o el bernardino para abreviar-- y era una figura imponente con sotana negra, boina Zumalacárregui y puro habano masticable. Su frase predilecta era: "Atienda, señor... ¡alelao!". Nunca se acordaba de los nombres, y lo de "señor alelao" quedó como grito de guerra de varias generaciones de niñatos del Bat
án.
-¿Cuál es, para ti, la mejor publicación de divulgación?
Yo creo que sigue siendo la de siempre, 'Scientific American'. Han sabido adaptarse a los tiempos y tienen una excelente web, www.sciam.com, con partes gratuitas. Un fenómeno más reciente son las webs de noticias de las propias revistas científicas, como Nature y Science (www.nature.com, www.sciencemag.org). Estas revistas, en realidad, han ido por delante de la prensa general en casi todo --en salir a la red, en empotrar blogs de sus redactores, en incluir 'webcasts' audiovisuales--, y nadie sabe muy bien qué modelo puede acabar funcionando mejor. 'The Scientist' (www.the-scientist.com) me gustaba más hace un par de años que ahora.
-¿Crees que el conocimiento de la cultura y la ciencia tienen un componente elitista?
Sí, pero por mera definición de 'élite', y por tanto sólo en el mismo sentido en que pueden ser elitistas la ropa, la música o los bistrots. La música es un excelente ejemplo: hay una élite musical --o eso creen sus miembros--, pero ello no es incompatible con U2 ni con Bisbal. Incluso presiento que una fan de Bisbal experimenta un impacto estético con 'Bulería' mucho mayor que la totalidad del cuarto palco del Real durante el segundo movimiento del 'Terceto de cuerda' de Schönberg.
- La claridad y la sencillez son algunas de tus principales características como articulista, ¿son las oraciones subordinadas un peligro para la divulgación?
Personalmente estoy a favor de las subordinadas: son un recurso utilísimo para organizar la estructura lógica de un concepto y para jerarquizar la importancia de los predicados. Me autocito de mi último artículo: "Pero el nuevo microsporidio Nosema ceranae, llegado en años recientes desde el sur de Asia, se ha hecho con la situación en el resto de Europa...". Explicar el modo en el microsporidio ha llegado a los países occidentales desde Asia me hubiera ocupado dos artículos como ése. Solución: a la subordinada y no se me distraigan. Simplificar la gramática no siempre ayuda a simplificar el mensaje.
-A pesar de no recibir muchas críticas negativas, algunas te acusan de ser un humorista frustrado por el hecho de intentar explicar la ciencia alejándote de los tecnicismos y las formalidades. ¿Quieres defenderte?
Por nada del mundo: es perfectamente posible que yo sea un humorista frustrado.
-Tienes un artículo (Menos ajedrez y más Tetris) en el que explicas que el videojuego hace trabajar la inteligencia mucho más que el ajedrez. ¿Qué se te da mejor?
Jamás juego a ninguno de los dos, ni a ningún otro. Todavía recuerdo con pavor aquellas perennes partidas de tute o cualquier cosa peor a las que, durante mi soporífera niñez, se entregaba cualquier 'joint-venture' de domingueros abúlicos en cuanto el primero de ellos sacaba una baraja grasienta de cualquier triste tupperware. Nunca le he visto la menor gracia a ningún juego ni de cartas ni de mesa, y eso por no hablar del escondite, el tula, los clavitos en el barro, las canicas verdes y amarillas y otros epítomes de aquel "forgotten boredom" --el verso es de Philip Larkin-- en que consistió mi infancia.
-No es corriente encontrar una tesis doctoral sobre la obra de un periodista con 44 años, y menos aún si divulga ciencia en el país de ¡que inventen ellos!
Tan poco corriente fue que buena parte de la discusión del tribunal con el doctorando versó sobre la conveniencia de que yo estuviera vivo o muerto. Por cierto, que no hubo un acuerdo unánime sobre ese punto. El momento cumbre fue cuando uno de los miembros del tribunal, Pepe Beaumont, zanjó el tema con una de las suyas: "Señores, a mí me parece una indudable ventaja contar durante la elaboración de la tesis con las opiniones del objeto de estudio, o no sé si llamarle 'sujeto' de estudio...", dicho lo cual estalló la sala en muy poco académica profusión de vítores y cuchufletas. Pero Sergi Cortiñas, químico y periodista de formación, hizo un excelente trabajo, cuya lectura aconsejo a los interesados en la divulgación científica. Y no lo digo como objeto. Ni como sujeto.
-En la tesis reconoces influencias de Stephen Jay Gould, Carl Sagan, Richard Dawkins, Isaac Asimov, Daniel Dennet y Charles Darwin. Recomienda un libro para un lector joven que se quiera acercar a la ciencia.
Pues ahí va uno de cada autor que habéis citado, por orden de aparición: 'La vida maravillosa', 'Los dragones del Edén', 'Escalando el monte improbable', 'Los propios Dioses', 'La peligrosa idea de Darwin' y, del propio Darwin, en vez de caer en lo obvio, voy a recomendar otro: su autobiografía ("porque fue lo único que contó Darwin sobre su vida, por ejemplo, y porque lo contó creyendo que no iba a publicarse, y con el estilo de un buen periodista, y que por tanto no hay un solo párrafo en este libro que no diga algo revelador, curioso o divertido", según lo glosó en su momento el objeto o sujeto que les habla ( http://www.elpais.com/archivo
***
-¿Eliges biología molecular como paso lógico tras estas lecturas?
Tras una de ellas muy en concreto: aquella 'Assimov's Guide to Science' que se tradujo con varios títulos, y que ha sido durante décadas uno de los poquísimos ensayos generales sobre la ciencia que ha habido en el mercado (ahora tenemos al impagable físico británico John Gribbin: altamente recomendada su Historia de la ciencia, en Crítica, por cierto). Yo iba disparado a estudiar física hasta que leí el capítulo de la 'biblia' de Assimov dedicado al descubrimiento de la doble hélice y, muy en particular, mi experimento favorito: el de Crick con los mutantes de acridina. Para mí eso era el genio artíctico aplicado al problema central de la biología de sus días.
-1991. Un post-doc con Ginés Morata. Un Nature. Tres años en Cambridge. Peter Lawrence y la "escuela de Crick" –codescubridor de la estructura del ADN- Decides dar un giro a tu carrera
Y probablemente es la única decisión que he tomado en mi vida: lo demás se parece más a ir intentando sacar la cabeza del agua mientras te arrastran los rápidos del Curucucú. Los tres años que pasé con Peter --fue una relación muy estrecha: el laboratorio éramos él, yo y el pobre técnico Paul Johnston, que se suicidó poco después-- son mi gran orgullo científico. Publiqué papers de más impacto mientras estaba en España, pero creo que mi producción con Peter es una ciencia de excepcional calidad: vimos más allá que nuestros colegas. Y por supuesto nadie nos hizo ni caso: again the same old story!
El paso siguiente --ya teníamos arreglados los papeles y la beca-- era irme a
Total, que me sumí en una depresión aguda --por una mujer, ¿qué si no?-- y no me sentí capaz de abordar aquello yo solo, de empezar otra vez de cero todo y tiré los papeles al viejo Granta River, el actual Cam que da nombre al pueblo. Soy un tipo depresivo y dificultoso.
- Máster de periodismo 'El Pais-UAM'. ¿Se cumplen tus expectativas?
Hice el máster en 1994. Si al acabarlo en diciembre un hada locuaz --el hada destripa-novelas, llamémosle-- me hubiera enseñado la lista de artículos que iba a publicar en El País en los siguientes 12 años, le habría respondido: "Bromea usted, ¿no es cierto?". La verdad es que el periodismo es un trabajo muy interesante, y lo he podido ejercer en uno de los mejores periódicos del mundo, al mando de unos redactores jefes que no se separaban mucho del Lou Grant de mis sueños y rodeado de gente que no es fácil encontrar en la calle Caramuel, donde nací. ¿Mis expectativas? Pobres benditas, si ni me acuerdo de su cara.
-En tu trabajo como periodista en la sección de sociedad del diario madrileño El País, destacan tus crónicas y reportajes, como espectador privilegiado, sobre los avances en biología molecular. El tema estrella del cambio de milenio.
Ha habido dos grandes clases de noticias en estas áreas relacionadas con la genómica: las noticias científicas y las no-noticias no-científicas. Un buen ejemplo de la primera clase es el genoma del gusano, que ganó la 'carrera de los genomas' en 1998, si no recuerdo mal. Mi redactor-jefe en la época era Vicente Jiménez, que see había forjado una justa fama por meter noticias científicas en primera página. Pero aquello era demasiado incluso para él, y me acuerdo que me mandaron directamente al subdirector Félix Monteira para hacer una especie de segundo diagnóstico.
--¡A ver, Sampedro, cómo coño es eso del gusano! --preguntó con afabilidad característica y un volumen calculado exactamente para que le oyeran en el extremo opuesto de la redacción, a unos
--Un milímetro, crece en placa Petri, 19.000 genes, que viene a ser cinco veces una bacteria...
--¿Y yo?
--Tres gusanos, o 15 bacterias si lo prefieres.
--Prefiero los gusanos si es que tienen algún cerebro o algo.
--300 neuronas exactas: tu cerebro viene a consistir en 100 millones de gusanos, y el repertorio de comportamientos parace ser similar estén juntos o separados: comer, reptar, defecar y copular, bueno, ocasionalmente.
Debo decir que el tema entró en primera con todos los honores.
>El segundo tipo, decía, es la no-noticia no-científica, y el mejor ejemplo es la megafanfarria de la presentación oficial del genoma humano (200 o 2001?), allí con Tony Blair, Francis Collins, Craig Venter y Bill Clinton diciendo que "hemos encontrado el lenguaje en el que escribe Dios". Aquel día no había nioticia, pero todos los periódicos de referencia del mundo dimos portada y 10 o 12 páginas. El más punk fue el
Frankfurter Allgemeine Zeitung, que encartó un suplemento especial de 12 páginas tipo sábana con... ¡la secuencia de un brazo cromosómico! German humour, wasn't it?
-En 2002 publicas tu primer libro 'Deconstruyendo a Darwin' (Ed. Crítica. Drakontos), donde sostienes que estamos aquí por el concurso puntual de otros fenómenos al margen de la evolución por selección natural
Pero no "al margen de la evolución". La teoría de la evolución --que todos los terrícolas provenimos por ramificaciones sucesivas "de una o unas pocas formas muy simples y primordiales", por usar la frase de Darwin-- se puede considerar demostrada por encima de toda duda razonable, y es el fundamento de la biología moderna. Pero la selección natural no es más que un motor evolutivo propuesto por Darwin. Muchos evolucionistas la defienden como una verdad revelada por la sencilla razón de que creen que es la única alternativa a un diseñador inteligente. Doble error: ni la selección natural es un dogma de fe biológico, ni es la única alternativa a un diseñador inteligente. La evolución es una ley natural, como las leyes de la física. Lo que la hace especial es que es una ley construida a sí misma: una ley que evoluciona junto a sus criaturas. Pero da la impresión de que mucha gente no se ha enterado aún de que la biología es una ciencia como la física, basada en leyes de la naturaleza: sin buscarlas, no las encontraremos.
-De
La aventura no pudo ir mejor en el periódico, ni peor en el libro. La idea fue de José María Izquierdo, entonces director adjunto de El País y uno de los periodistas más inteligentes que he conocido --y he conocido a 20 premios Nobel--, fue tal y como la cuento en el prólogo del libro, y se resume igual de fácil, columnas científicas para leer en la playa, y como tales funcionaron. Lo único que no me gustó nunca fue el epígrafe 'ciencia recreativa'. Le conté su génesis hace poco al poeta Fernando G. Toledo (que tiene un magnífico blog, 'Razón Atea'), y no creo que le importe que os lo reproduzca a aquí:
Izquierdo:
Ponle 'física recreativa', que parece el Cheminova pero en física.
Sampedro:
Pero cómo que pe-pero cómo que 'física recreativa' si no voy a escribir de física!
Izquierdo:
Bueno pues 'química recreativa' y ya está, a ver quién llama ahora, ¿diga?
Sampedro:
¿Qué? ¿Química dices?
Ángel Santa Cruz:
¿Os puedo interrumpir dos segundos?
Izquierdo:
Ya lo has hecho. ¡Que alguien coja ese teléfono!
No veas el departamento de márketing. Y total, que del libro se vendieron 0 (CERO) ejemplares redondeando un poco. Me satisface, sin embargo, que puedes encontrar muchos de estos artículos en las webs de colegios, institutos y facultades, que los usan como material de estudio, lectura o para discusiones en clase. Esto es un gran orgullo para mí, os lo confieso espontáneamente.
-De nuevo en 'la revista de agosto' de 2006, y recientemente en la campaña electoral, vuelves a superarte a ti mismo con los 'blogs' –bitácoras- "El enigma" ( http://blogs.elpais.es/elenigma
Sí, yo creo que el director se dio cuenta de que yo cojeaba de esa pata del 'y ahora como ejercicio para mañana...', aunque muchas veces no era más que una broma, porque yo mismo me apresuraba a destripar la respuesta. No nos habíamos atrevido a hacerlo explícitamente hasta entonces por miedo a 'serializar' demasiado la columna. Es el mismo problema que tienen las historias por entregas: si el lector se queda sin el periódico del 4 de agosto, ya no puede volverla a leer en todo el mes. Pero con un blog no tienes por qué serializar, o no 'del todo': el enigma del lunes se discute en el blog a lo largo del lunes, y hasta puede quedar resuelto; a los lectores 'de papel' les cuentas la solución el martes y pasas a otro enigma. Si te pierdes una columna no pasa nada, aunque sí que estimulas la continuidad del lector, tiendes a 'engancharlo'.
En cualquier caso, 'el enigma' acabó trascendiendo ese esquema simple que nos habíamos prefigurado: el blog pareció seleccionar a un grupo de gente realmente notable --por su inteligencia, su cultura, su sentido del humor y, desde luego, por su energía interactiva-- y 'El enigma' resultó una experiencia intensa, singular y no fácil de clasificar. Tuve un problema: perdí a muchos lectores 'de papel' que no seguían las largas e interesantes discusiones del blog.
'Verdades estadísticas' fue una opción de blog más natural: si se trataba de comparar índices, circunstancias y estilos de vida de unas regiones y otras, parecía lógico salir a un blog, de manera que la gente pudiera criticar o aumentar esos datos con otros de primera mano. Algo de esto hubo, aunque hay que decir que 'Verdades estadísticas' acabó siendo menos un blog de discusión sobre las estadísticas que sobre la estadística en sí. También me resultó una experiencia interesante, y lo mismo me dijeron muchos colegas del periódico.
-Publicas un extracto de las contribuciones de tus ' bloggies' en tus "aclamadas" secciones el "Premio Bloggenstein" y "A ti te encontré en un blog". ¿Tienes ya decidido de antemano cuál va a ser el contenido del artículo, o te dejas llevar por la turbamulta?
Yo soy un guitarrista de jazz, muchachos. Malo, pero de jazz. Las selecciones que publico de los 'bloggies' pueden obedecer a dos causas: que hacen avanzar el asunto con un nuevo ángulo, o que me he partido de risa al leerlas, y no puedo resistirme a compartirlas con los blogless readers. Debo decir que la aclamada sección 'A ti te encontré en un blog' --magnífico epígrafe de Mariano, por cierto-- fue una de las más seguidas durante la última campaña electoral.
Si Dizzy acaba de bordarlo cool, Charly le toma la frase al vuelo para arrancar la suya; pero si Miles no está fino hay que taparlo y cambiar cuatros. Una de mis formulaciones favoritas de
Hay algo que no he contado sobre 'el enigma'. Me había preparado seis u ocho preguntas antes de que empezara agosto. ¿Y saben qué? Que son justo las seis u ocho que aparecen en la última columna ('Si no les gustan, tengo otros'). ¡No vi forma de colocarlas hasta entonces!
-El reflejo que se hace de los 'blogs' en la edición impresa del periódico desnaturaliza la espontaneidad que se percibe ' online'. ¿Se te ocurre alguna solución?
Se me ocurren tres: hacer una doble versión; abandonar el prejuicio de que el papel debe ser menos espontáneo; o abandonar el papel.
- En 'Verdades estadísticas', sin abandonar la amenidad y creatividad que te caracterizan, el contenido es un poco más abstracto. ¿Se debe a la menor disponibilidad de tiempo para prepararlos? ¿Consideras que te alejan un poco más del público en general?
No al tiempo: tanto éste como los otros blogs (e incluso las columnas de 'Ciencia recreativa') están hechos al día. O sea que el tiempo es el mismo en todos los casos: un día por columna. Lo que ocurre es que tú no puedes hablar igual de Sherlock Holmes buscando la diadema de berilo que de, no sé, que en Lugo tienen los peores índices de equipamientos, y encima están gordos. Estoy seguro de que mis artículos más aburridos son los que he escrito sobre nuevos fármacos o tratamientos contra enfermedades ahora incurables. Cada palabra que estás tecleando la van a leer mañana mil o dos mil personas condenadas a muerte en menos de un año por un glioblastoma, y tú estás escribiendo sobre un ensayo clínico preliminar con un cóctel que, con todas las precauciones, ha revelado resultados alentadores. ¿Entendéis el problema? Hay artículos donde el humor ayuda mucho menos que una precisión pura y gélida como la línea que separa la vida y la muerte.
-La aparición de esta canción de Tom Waits en el blog, dio lugar un apasionante debate acerca del determinismo. La eterna cuestión, el entorno y los genes. Recomiendas la lectura de 'La tabla rasa' ('The Blank Slate') (Paidos) de Steven Pinker
( http://pinker.wjh.harvard.edu/ ) y Nicholas Humphrey, de
Pinker, que es uno de los psicólogos experimentales y teóricos más brillantes de la actualidad, es un determinista estricto. Y la razón por la que llevo 5 años recomendando a voces 'The Blank Slate' es porque ese libro entierra bajo estratos de resultados científicos de primera calidad todos los discursos más o menos behavioristas en que siguen refugiándose los científicos sociales. El peso de los datos es enorme. Y del determinismo biológico no se puede escapar cantando las letanías de Skinner ni rezando los salmos de Lewontin y Gould. La ciencia de calidad require una crítica científica de calidad, y es la que he intentado hacer: creo que el error de Pinker está en que el cerebro de cada individuo es un mosaico genético. Ese mero hecho anula su brillante argumentación sobre el azar, que es el fundamento de su determinismo biológico.
Leo en 'The Economist'
(http://www.economist.com
que al parecer el meollo de la cuestión está en uno –o
varios- 'McGuffin': los ácidos ribonucleicos (ARN). El
'sistema operativo' de las células.
Cuidado con los McGuffins, que a veces se acaban haciendo con el hilo del guión.
-En el verano de 2006 despedías "el enigma" con las siguientes preguntas, "¿Por qué los trozos de ADN más conservados de nuestro genoma, los que realmente no se han permitido ni una errata en 300 millones de años, son trozos de virus? Así, como suena. ¿Y por qué los genes de los virus no son descendientes evolutivos de los nuestros, sino al revés? ¿No será que nosotros somos una enfermedad de los virus? De ser así, ¿qué tipo de medicina piensan los virus aplicar para curarse, o al menos mejorar de sus síntomas?" Ahora te preguntamos nosotros a ti.
Lo he tratado en 'Fórmulas', en las entradas 'Ecuación infecciosa' y 'Lo inmanente'. Si queréis, extractad los párrafos relevantes de las dos columnas y pegarlos aquí como respuesta.
-Tu otra gran línea de pensamiento es el lenguaje y cómo funciona la mente. Recomiendas la lectura de Ray Jackendoff, "Language, Consciousness, Culture: Essays on Mental Structure (Jean Nicod Lectures)". Hace unas semanas se publicó en PNAS que los hablantes de lenguajes 'tonales' –el tono confiere significado a la palabra- y 'no tonales' –usan vocales y consonantes, como el nuestro- tienen diferencias en sus alelos –variaciones funcionales genéticas-
Sí, vi ese trabajo en PNAS, es muy interesante. El libro de Jackendoff que recomiendo es
Foundations of Language: Brain, Meaning, Grammar, Evolution
http://www.amazon.com/Foundatio
- Eres un gran aficionado a la música… Explícanos qué demonios es el dodecafonismo ese al que te aficionaste de joven.
Cuatro músicos de jazz pueden tocar un blues perfecto a los dos segundos de haberse conocido. Pero no antes: esos dos segundos son necesarios para decidir que el blues va en la (como quiere el guitarrista) y no en si bemol (como pretendía el saxo). La será la tonalidad del blues: su marco de referencia, y su punto de reposo armónico. Cuando el quinto compás dice 're7', lo dice estirando un muelle que está clavado a 'la'. Cuando el último compás dice 'mi7', el muelle debe relajarse y volver a su anclaje en la. El esquema se puede complicar cuanto se quiera, pero toda música se basa en generar y resolver tensiones sobre el punto de reposo de la tonalidad.
Naturalmente, cualquier sistema tonal implica que unas notas (la tónica o ancla y sus socios naturales) se utilizan mucho más que otras en una melodía. Y Schönberg prohibió por estatuto usar ninguna nota más que otra: la melodía dodecafónica debe llevar las 12 notas que hay en la escala, y ni una más. (La composición también usa la misma melodía tocada al revés, y su 'imagen especular', donde todo intervalo ascendente se sustituye por descendente y viceversa).
Schönberg no fue el primer músico atonal: sólo fue el primero en proponer una 'fórmula matemática' simple y elegante, como acabamos de ver, para garantizar al compositor una atonalidad cristalina. Componer melodías dodecafónicas es un ejercicio interesante: si te gastas seis notas 'armonizables' en la primera mitad, el infiierno te espera en la segunda. El ejercicio te da una especie de sentido del 'capital tonal' que puedes reservar o dilapidar.
Pero lo que más me interesaba del dodecafonismo es el ángulo que traté el otro día en 'La ley de Webern': ¿Son nuestros sistemas tonales una mera 'deformación cultural'? ¿Puede idearse un sistema más simétrico y perfecto, como el dodecafónico, y educar a un oído para que obtenga belleza de sus 'teoremas'? Eso era exactamente lo que pensaba Webern, y por eso estaba convencido de que algún día la gente iría silbando melodías dodecafónicas.
El experimento de Schönberg, Webern y Berg --sobre todo el hecho de que la predicción de Webern haya resultado un error garrafal-- demuestra, en la práctica, que existe una 'armonía natural'. Creo que es una de las pocas proposiciones de teoría estética que podemos considerar probadas empíricamente. Por eso me parece un caso tan interesante.
-.Eres guitarrista de jazz. A mí sin embargo el jazz, por mucho que aprecie su calidad, no consigue emocionarme ni hacerme sentir nada. ¿Estoy muerto?
Puede ser, pero tendría que saber qué música te pone para afinar mi diagnóstico. Como sea James Blunt estamos perdidos.
-Cómo guitarrista, ¿qué prefieres? ¿Gibson, Stratocaster o Telecaster?
-Te pilló la movida madrileña en la edad adecuada. ¿Realmente fue tal y como se dice?
Me enteré de ella por los periódicos. En realidad fue mi grupo, Witiza, el que inauguró oficialmente la movida al ser aplastado por Kaka Deluxe --los futuros Alaska y los Pegamoides-- en el primer festival de rock de
a. Demasiada filmoteca, ya te digo.
¿Fuiste a algún concierto de Almodóvar y Mcnamara o semejantes?
Soy más viejo de lo que crees: yo iba a los conciertos de Coz, Ñú, Asfalto, Iceberg and all that. Almodóvar ya me pilló en la edad de esconderme en el Café Central, el mejor club de jazz de Madrid: y aquéllo sí que era un uppercut de 24p 4oz. en mitad del cerebro, tron.
-Ahora leemos, "la música del texto, va dictando la medida de las frases. Soy más partidario del ritmo del texto que de la medida de las frases. La frase debe tener un oído rítmico". ¿Si a uno no le gusta el jazz se puede olvidar de escribir?
Se puede olvidar de escribir novela negra, pero hay muchas otras músicas maravillosas. Yo diría que no hay dos personas con el mismo gusto musical, ni una a la que no le guste nada. Pero estoy contigo en que todo es música en tu cabeza mientras escribes. Y no excluyo que pueda afectar no ya al ritmo de la prosa, sino al mismísimo sentido del texto. Ni creo que las homologías entre la escritura y la música se acaben ahí: casi todas están por descubrir aún.
-¿Qué hay de ciencia en el Jazz? ¿Y al revés?
Una melodía improvisada sobre los cambios del Giant Steps de John Coltrane ( http://www.youtube.com/watch?v
La ciencia tiene mucho que ver con adivinar la estructura armónica de un blues partiendo de un par de melodías sueltas emanadas de él: es algo así como improvisar al revés.
Y debe haber una ciencia del jazz, pero está por hacer, como lo está la estética musical en su conjunto. La música es mucho más interesante científicamente de lo que parece: es una ventana abierta a la operación estándar del córtex cerebral. Si todo el córtex funciona igual (como yo creo), el acto de 'ver' debe consistir en clasificar las líneas por su ángulo (las notas), combinarlas en polígonos (los acordes), ensamblar los polígonos en objetos 3D (las sucesiones de acordes), en dar el 'paso de abstracción' desde un cilindro concreto hasta uno abstracto (las armonías del blues) y... poco más, que tampoco hay tanto córtex.
-En tus artículos utilizas con toda naturalidad recursos propios del ensayo y la literatura. ¿Has tomado alguna vez clases de escritura creativa?
I'm afraid not, I haven't. Should I?
-¿Coincides con Paul Auster en que los párrafos son los versos de la novela?]
Absolutamente. Di un salto de alegría cuando leí esa idea de Auster, creo que fue en una entrevista hace unos años. El párrafo es la unidad del ritmo narrativo, y guarda con sus dos vecinos unas relaciones semánticas muy sutiles y fructíferas. Es tan importante como el montaje en el cine, y casi tan eficaz.
- ¿Que futuro es el más cercano: El de "Un mundo feliz", "1984", "Ubik" o "Fahrenheit 451"?
Nada, todo eso son "futuros pasados de moda", que se dice: reflejan los fantasmas de la época en que se escribieron, y nuestros fantasmas son ahora de una naturaleza muy distinta. Por ejemplo, el cosmólogo Martin Rees, presidente de
-¿Julio Verne contaba con información privilegiada o fue el quien avivó la imaginación de los científicos?
Las 'predicciones' de Verne tampoco es que sean para tirar cohetes (en ningún sentido). Si los barcos van sobre el agua, los hacemos ir por debajo. Si ya se viaja de París a Australia, sólo nos quedan dos rutas libres:
-Cual te gusta más y por qué ¿2001, Alien o Blade Runner?
Blade Runner, porque pertenece a la serie negra, por los exteriores del barrio chino de Los Ángeles, por la voz femenina que suena como una letanía, tal vez publicitando algún producto, porque es uno de los primeros futuros que no resultan tan diferentes del presente, y sobre todo por el insuperable monólogo final de Rutger Hauer: "Yo he visto naves ardiendo más allá de Orión...". Buena línea, Rutger, soberbia de veras.
-Jorge Luis Borges, la novela policiaca, Forges, Roy Lichtenstein, Billy Wilder, Alfred Hitchcok, Woody Allen, Groucho… ¿Cuánto de ellos encontramos en tus artículos?
Pues dejadme ponerlo de esta forma: si quitáis a mis artículos la (profunda) influencia que han ejercido sobre mi todos esos (o todos esos 'items'), nos vuelve a quedar el 4'33'' de John Cage.
-En cuanto al cómic ¿qué prefieres? ¿Humor Bruguera, linea clara (tintín, asterix) o tiras cómicas americanas?
Siempre América. Si tuviera una colección completa de Tintín, te la cambiaba ahora mismo por el primer episodio de Rip Kirby, del gran Alex Raymond. Pero admiro mucho a Uderzo y Gosciny y sobre todo a Gir/Giraud/Möbius, que es un dibujante maravilloso, y ha sido capaz de imaginar mundos futuros autoconsistentes, a la vez realistas y surreales, con un gran poder de evocación. Tiene un talento prodigioso. Y hay mucho bueno en la reciente producción francesa y belga, pero no he podido seguirla.
-En "Calvin y Hobbes" hay una tira en la que Calvin se pregunta por qué la evolución nos ha dotado de sentido del humor. ¿Es para que a los que les cuesta ligar tengan más facilidad de aparearse contando chistes?
Ésa es una pregunta jodidamente buena, como las sabe hacer Calvin, y sólo puedo dar la de Raymond Chandler por respuesta: "No tengo ni idea". De todos modos, con un mal chiste se liga igual de poco que con una mala cara, o incluso menos, así que no sé.
-¿Crees que tiene futuro la divulgación en el cómic?
Cualquier soporte es válido, pero no sé cómo está el mercado del cómic. Cuando yo era un adolescente, en la segunda mitad de los setenta, hubo un verdadero boom editorial, supongo que en gran parte debido al fin de la censura. Se publicaron nuevas revistas como Tótem, que dio a conocer en España a las vanguardias francesas de la época --fue un auténtico shock estético--, y otras como El víbora, que produjo una generación de dibujantes locales. Con un mercado como aquél desde luego que merecería la pena intentar usar este soporte para la divulgación, pero me da la impresión de que el cómic se ha convertido casi en un producto de lujo, y hablo sin el menor conocimiento de causa.
------------------------------
Unos días después decidí llamarle para hacerle la última batería de preguntas que, por culpa de los duendecillos burlones de silicio, se habían quedado durmiendo en el sueño de los justos. Una voz grave, que hace justicia a alguien que ha vivido interminables noches de Jazz (o que fuma Ducados desde los quince años, pero no se lo pregunté), respondió al otro lado.
-¿Y estas ilustraciones?
Acabo de pasarme al dibujo por ordenador y son mis primeros pinitos. Necesito utilizarlo para explicar mejor algunos artículos que sin ciertos gráficos me llevaría folios y folios escribir. Utilizo el "Draw": es gratis.
Justo en este momento (él no lo sabe) la grabadora que tengo para registrar la conversación decide dejar de funcionar. Me agencio como puedo una libreta, mientras un par de gotas de sudor nacen en mi frente. Para hacerlo todo un poco más difícil la cobertura del móvil comienza a fallar: "Te escucho una sílaba de cada cuatro", dice Javier. Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. La voz de una mujer robótica escupe: "Su saldo está agotado. Recuerde que podrá recibir llamadas hasta el 17 de noviembre…." Un retumbante "joder" se apodera de mi piso.
Corro hacia la línea fija mientras intento convencerme de que seré capaz de escribir suficientemente rápido a la vez que atiendo a sus respuestas.
-Escribiste 'El genoma de un hombre perfecto'. El diálogo entre Modesto Plata, nacido tras selección genética y el genetista Doctor Santos, supone el nacimiento de la "ficción periodística divulgadora". Cuéntanos su génesis. (El País, Sociedad, domingo 18 de febrero de 2001. Se puede leer en 'recortes':
Hombre, me parece un poco exagerado decir que es el origen de la "ficción divulgadora". No creo que sea el primero de este tipo, alguno habrá por ahí en Estados Unidos o Europa. Simplemente surgió así por necesidad. Me puse en el papel de cómo sería, 40 años en el futuro, la postura de un hombre seleccionado genéticamente. Escribí el relato y, hablando con el redactor, decidimos meter algunos cortes en la acción para poder explicar al lector de qué iba todo aquello. Pero, repito, su forma fue fruto de la necesidad.
-Los que hemos frecuentado tus blogs tenemos una sospecha. ¿Has utilizado alguna vez heterónimos? ¿Adoptaste diversas personalidades en ellos?
Sólo ocurrió una vez y fue durante "El Enigma". Adopté otro nick –vampirella- que escribió solo una línea para poder seguir con el desarrollo de una idea que yo estaba escribiendo en ese momento. Pero sólo lo hice en aquella ocasión.
-Una vez terminado tu blog "Fórmulas que mueven el mundo" (http://blogs.elpais.com
Los que más me gustaron han sido los de agosto ("El Enigma" y "Fórmulas que mueven el mundo"… aunque, curiosamente, con el de "Verdades estadísticas" hubo algunos compañeros en la redacción a los que les pareció más interesante. Simplemente porque daba una serie de datos (que si en Huelva iban menos al cine o que Galicia tenía parámetros estadísticos similares a los del sur peninsular) y no se sentían tan atraídos por las divagaciones que se hacían en el blog y que luego reflejaba en la columna.
-¿Te has planteado alguna vez divulgar a través del cómic en vez de con artículos?
¡Uf!, es que se han convertido en un objeto de lujo. Conseguir algunas colecciones puede costar más de 600 euros. Siempre que veo a gente por la calle con cómics son personas mayores, como yo. Viejos rockeros a los que la moto se les ha estropeado. Y no veo a los jóvenes tan interesados como lo estábamos los de mi generación. Me parece que suelen preferir los videojuegos…
Publicado por
Tostadora
en
14:17
56
comentarios
Temas Entrevistas

